Así fue que en plena ola de calor, pero como siempre con ganas de sierra y aventura, planeamos un fin de semana para compatibilizar familia y bicicleta, montaña para nosotros y playa para las familias. Es un plan muy bueno porque aqui todos tenemos familia y eso de escaparse por ahí de ruta a sitios lejanos esta complicado. En Nerja encontré al final alojamiento para el fin de semana, el viernes por la tarde noche, turismo, cena playera, y a la cama que a las 7 de la mañana habiamos quedado para salir hacia nuestro destino y estrenar el Thule de 3 bicis.
Como el calor aprieta tanto decidimos ir en coche hasta todo lo alto de la sierra de Cómpeta y de ahí bajar hasta la costa. Finalmente fuimos Jesus de la Rambla, ( el nuevo propietario de la enduro de 2biker) , compañero endurero y muy buen ciclista tambien, y a ultima hora se apuntó Manu tambien de la Rambla, y yo, claro. Salvi al final no pudo venir, pero la tenemos pendiente para septbre u octubre repetirla ya con su nueva bici. Es una ruta facil, pero muy bonita y con muchas posibilidades y variantes . Al empezar por la mañana veiamos esto, con el mar al fondo:


Antes de llegar al punto de destino donde dejabamos el coche, había que recorrer un buen tramo de pista forestal de esas que dan vertigo, y te hacen temer por los bajos del coche nuevo. Finalmente llegamos y nada mas comenzar a dar pedales empezamos a bajar una senda que se fue conviertiendo en trialera, de gravilla y tierra muy suelta, con zonas de pedruscos tambien que se hizo muy divertido porque si ibas lento o frenabas mucho se te cruzaba de alante y podias salir por las orejas, muy divertido. ( y me hizo pensar en la compra del nuevo manillar mas ancho) Progresivamente se iba haciendo mas estrecho, empinado y dificil, asi que ya la adrenalina empezaba a correr; y si levantabas la cabeza disfrutabas con las vistas tan alucinantes que hay por allí. Es dificil imaginar que tan cerca del bullicio de la playa hay sitios tan montañeros y apartados.
Finalmente terminamos la trialera de los burros y llegamos hasta un camino de bajada donde por fin pudimos soltar frenos y hacer un rato de descenso motard, enlazando curvas rapidas y cerradas de todo tipo una detras de otra, muy divertido tambien, nos cruzamos a un grupo con buenas bicis enduro que iban subiendo con paciencia y moral. Al llegar abajo nos encontramos con el primer arroyo, de aguas transparentes y limpias, lo cruzamos, asi que ahora ya tocaba subir. La subida era un camino largo pero sin mucho desnivel y con buen firme, ademas con el fresco de la mañana se sube alegremente por todos lados.
Luego de un rato de subir, tranquilos, nada de carreras, llegamos a un pequeño pueblecito perdido al principio del parque natural, pero esta todo restaurado y hay una tasca donde parar a tomar algo y alojamientos rurales y demas. Un sitio muy recomendable, se llama El Acebuchal:

Desde aquí habia varias opciones pero tiramos dirección a Frigiliana, por caminos ya en mejor estado y algunos tramos empinados con su cemento rayado para que los coches no patinen, es increible los sitios donde la gente se hace casitas y los caminos que tienen que cojer para llegar hasta ellas... pedaleamos un poco y llegamos a Frigiliana, donde bajamos al río a refrescarnos...literalmente, ya el calor apretaba y que mejor que darse un baño en una catarata natural...precioso sitio y que en estas fechas es impagable




Decidimos seguir bajando el cauce del arroyo hasta el mar, para probar la traccion de las enduros y bueno, para eso tenemos estas bicis, para meternos por lo dificil. No habia ni un gramo de barro, todo eran piedras blancas calizas y cantos rodados que sorprendentemente no resbalan y agarran, por lo que se podia pedalear, en unos sitos bien en otros sitios muy dificil pero divertido...y fresquito, entre el agua limpia y cristalina, la sombra del desfiladero y la vegetacion hacen una ruta espectacular de bonita y entretenida.
En algunos tramos se estrechaba el desfiladero y habia que salvar obstaculos, y pasar un poco de vertigo tambien, pero despues de un buen rato empieza a ensancharse y ponerse mas facil hasta llegar al a desembocar al mar.
De ahí en busca del bar donde teniamos la paella y las familias esperandonos, donde nos dimos el homenaje que nos mereciamos despues de completar la ruta y haber pasado una mañana espectacular.
Volveremos pronto, esperemos que por entonces ya vayamos el grupo completo para que la disfrutemos todos.
P.D: que alguien me enseñe a poner las fotos porque es un coñazo ponerlas donde uno quiere